(Actualiza con nuevas citas presidentes Venezuela, Ecuador,
Paraguay)
Por Carlos Alberto Quiroga
LA PAZ, jul 16 (Reuters) - Líderes izquierdistas
latinoamericanos encabezados por el venezolano Hugo Chávez
renovaron el jueves su respaldo al derrocado presidente de
Honduras, Manuel Zelaya, dos días antes de un nuevo intento de
diálogo para superar la crisis del país centroamericano.
La canciller de Zelaya, Patricia Rodas, agradeció las
muestras de apoyo que recogió durante su participación en las
celebraciones del bicentenario de la revolución independentista
de la capital política boliviana y denunció que en su país no
hay un Gobierno de facto sino sólo una "camarilla golpista".
Chávez, el anfitrión Evo Morales y los presidentes de
Ecuador y Paraguay, además del vicepresidente de Cuba y los
cancilleres de Argentina, Brasil y Chile, se reunieron durante
casi dos horas con Rodas, quien dijo representar a Zelaya y a
los hondureños movilizados contra el golpe que lo derrocó el 28
de junio.
El mandatario venezolano advirtió que la crisis política de
Honduras podría derivar en una guerra civil de alcance regional
y reveló que Zelaya estaba decidido a regresar a su país aún a
sabiendas de que su vida corre peligro.
"Pido a todos que levantemos la atención hacia Honduras
porque allá está un pueblo en este mismo instante combatiendo
(...) y un presidente que fue echado, un presidente, ayer
conversé por teléfono con él, que me dijo 'Hugo, no sé si voy a
morir, pero yo voy a Honduras'", relató el líder venezolano.
Chávez advirtió que la situación de Honduras "tiende a
complicarse, se tensa más" casi tres semanas después de la
instauración de un Gobierno de facto presidido por Roberto
Micheletti, a quien tildó de "Goriletti" y que enfrenta un
amplio rechazo internacional.
"Ojalá Dios no lo quiera, pero pudiera terminar en una
guerra civil, que pudiera desparramarse sobre Centroamérica,
que ya fue un volcán hasta hace poco tiempo y las cenizas están
vivas por debajo de la tierra", afirmó.
El líder venezolano de un movimiento "anti imperialista"
regional en el que participan también, entre otros, sus pares
de Bolivia, Cuba y Ecuador, emplazó a Estados Unidos a detener
el golpe en Honduras, en línea con palabras del presidente
Barack Obama a favor de la defensa de la democracia.
"Exijamos a quienes pueden detener esto que lo detengan,
les hablo de Estados Unidos. Difícilmente alguien puede creer
que los militares hondureños pueden haber dado un paso sin la
luz verde del Pentágono", dijo.
"Estados Unidos ya debería haber retirado las tropas que
tiene en Honduras si es que de verdad las palabras del
presidente Obama se van a convertir en hechos", insistió,
sugiriendo que el presidente estadounidense tal vez no está
bien informado sobre la situación en Centroamérica.
Previamente, en un discurso, Morales dijo que estaba
"convencido (de que) en Honduras va a fracasar el golpe" y
denunció también que sería parte de una conjura regional de
políticos y militares pro "imperialistas".
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, proclamó que "el
golpe de Honduras no pasará" y llamó a comenzar en ese país la
defensa de una "segunda independencia latinoamericana", en
tanto que su colega paraguayo Fernando Lugo saludó a Zelaya
como representante de "un proceso latinoamericano sin
retorno".
"CAMARILLA"
Rodas dijo a reporteros que en Honduras actualmente no hay
un Gobierno de facto sino una "camarilla golpista" que debería
ser juzgada por cometer delitos contra la Constitución. En una
declaración que podría condicionar un diálogo convocado para el
sábado, justificó la posibilidad de una insurrección popular.
"Un artículo constitucional que le costó a nuestro pueblo
largas décadas de luchas nos manda a todos los hondureños y
hondureñas a no obedecer a ningún gobierno que se implanta por
la fuerza y contra la voluntad popular y por lo tanto nos
obliga, nos llama y conduce hacia los procesos de resistencia y
de insurrección", expresó.
Dijo que quienes ostentan el poder "están en contra de la
ley, están cometiendo actos criminales y todas sus decisiones
son nulas, constituyen delito según la Constitución".
"Ellos no gobiernan constitucionalmente, ni siquiera son un
Gobierno de facto, porque no son un gobierno, simplemente son
una camarilla golpista que se sostiene por la fuerza de las
armas y de la represión", agregó, llamado a Estados Unidos a
ser más duro contra quienes derrocaron a Zelaya.
El presidente boliviano, quien desde su llegada al poder en
el 2006 impulsa una política de nacionalizaciones luego de dos
décadas de privatización de la economía, denunció una conjura.
"Si en Bolivia el año pasado fracasaron (supuestos planes
golpistas), ahora intentan en Honduras", aseveró Morales en un
discurso de apertura de una parada militar en la que
participaron delegaciones de Argentina, Paraguay, Perú y
Venezuela.
Al aplaudir la "batalla (de sectores hondureños) frente a
la dictadura", Morales dijo que el golpe contra Zelaya fue
ejecutado por políticos afines a Washington y militares
formados bajo el mando del Comando Sur militar estadounidense. Morales, quien desde la aprobación de la nueva Constitución
a principios de año redujo drásticamente el papel de la Iglesia
Católica de las celebraciones oficiales, criticó también a un
cardenal hondureño que se pronunció recientemente a favor del
cambio de Gobierno en el país centroamericano.
(Reporte adicional de Diego Oré. Editado por Silene
Ramírez)
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