Por Mica Rosenberg
MEXICO DF, jul 16 (Reuters) - Mientras México batalla por
mantener bajo control los crímenes del narcotráfico, empresas
estadounidenses compiten por millones de dólares en equipo
militar y contratos de entrenamiento incluidos en un plan de
apoyo prometido por Estados Unidos.
La mayor parte de los 1,400 millones de dólares que Estados
Unidos ofreció en el 2007 para ayudar a su vecino del sur a
enfrentar la violencia de los cárteles de la droga irá a parar
a empresas privadas de seguridad estadounidenses, aunque sólo
una reducida fracción de los fondos ha sido entregada.
Casi todo un tramo inicial de 400 millones de dólares
aprobados en el 2008 por el Congreso de Estados Unidos y
liberados poco a poco para entrenar a la policía mexicana y
comprar helicópteros y equipos de inspección, irá a entre 30 ó
40 compañías estadounidenses, dijo un funcionario de la
embajada de Estados Unidos en México que pidió anonimato.
El equipo, lo último en tecnología, que prometió el ex
mandatario George W. Bush en un encuentro con el presidente
Felipe Calderón en la colonial ciudad de Mérida, es poco frente
a lo que necesita México para frenar la violencia de dos años y
medio de la guerra contra el narcotráfico.
Desde diciembre del 2006 -cuando asumió Calderón la
presidencia- a la fecha han sido asesinadas 12,800 personas en
el país por la violencia ligada con las drogas.
Y las empresas están ansiosas por hacer negocios en la
llamada Iniciativa Mérida.
"Nos encantaría recibir algo de ese dinero", dijo Scott
Newman, un ejecutivo de Texcalibur, una empresa de Texas que se
especializa en vehículos blindados en zonas de guerra.
"Tu ves esos camiones que no están blindados. Los policías
mexicanos están expuestos. Los narcotraficantes tienen armas
más poderosas y ellos sólo los rocían con balas", agregó
Newman, cuya firma asistió recientemente a un evento de
seguridad en México para ofrecer sus productos.
El Gobierno mexicano le dio la bienvenida a la Iniciativa
Mérida y a una promesa del presidente Barack Obama para tratar
de frenar el tráfico de armas de Estados Unidos a México, pero
no está contando con que el equipo de ayuda llegue pronto.
Calderón ha gastado unos 7,000 millones de dólares en los
operativos antidrogas, pero sus fuerzas de seguridad luchan por
igualar su poder al de los narcotraficantes, que maniobran cada
año droga por 40,000 millones de dólares. Los policías y
militares combaten contra un armamento más sofisticado.
EMPRESAS CON EXPERIENCIA EN ORIENTE MEDIO
Muchas compañías de seguridad estadounidenses que
participan en operaciones antidrogas en Colombia, trabajaron en
Oriente Medio o en zonas africanas en conflicto dicen que
tienen experiencia para ayudar a México.
En medio de los efectos de la crisis económica, decenas de
ellas están haciendo fila para los contratos de la Iniciativa
Mérida, dijo a Reuters el funcionario de la embajada.
Mientras tanto, un retraso debido en parte a preocupaciones
en el Congreso de Estados Unidos sobre posibles abusos de
militares mexicanos en el combate antidrogas y complicados
requisitos para los contratos de varias agencias
gubernamentales significan que muy poco del equipo prometido
bajo el plan Mérida ha llegado a México.
Y algunos creen que al final podría ser un monto menor que
los 1,400 millones de dólares prometidos.
"Lo que sí he escuchado es que las autoridades dicen que
los montos reales de la Iniciativa Mérida son falsos porque un
porcentaje muy grande se queda en los manos de los Estados
Unidos en salarios y en contratos, se gastan mucho en la
burocracia", dijo el analista mexicano sobre temas de
seguridad, Raúl Benítez.
La crisis económica provocó que el Congreso de Estados
Unidos redujera en un 30 por ciento el tramo planeado
inicialmente para el 2009, aprobando sólo 300 millones de
dólares este año, mientras los crímenes de los cárteles han
trepado a niveles sin precedente.
Cinco helicópteros Bell <TXT.N> con un costo de 50 millones
de dólares son el primer lote que será comprado bajo el plan de
ayuda, pero aún no aterrizan en México.
Otros contratos grandes son detectores de pequeños rastros
de droga y sistemas de comunicación seguros.
Una creciente tendencia a la tercerización militar por el
Gobierno estadounidense ha sido puesta bajo escrutinio en Irak,
luego de que guardias de seguridad de la empresa Blackwater
fueron acusados de matar civiles, y una ex subsidiaria de
Halliburton supuestamente realizó sobrecargos millonarios.
Algunas de las mayores firmas de seguridad como Dyncorp
<DCP.N>, Northrop Grumman Corp <NOC.N> y Blackwater -que cambió
su nombre a Xe Services-, declinaron comentar acerca de si
están participando en licitaciones de equipo o entrenamiento de
la Iniciativa Mérida.
El Gobierno mexicano es exigente con los contratistas, y
revisa cuidadosamente sus reputaciones. "Hay una sensibilidad
de su parte acerca de que (la Iniciativa) Mérida luzca como
Irak, Afganistán o Colombia", dijo el funcionario de la
embajada estadounidense.
La congresista estadounidense Jan Schakowsky, del partido
Demócrata, ha expresado preocupación acerca del uso de
contratistas privados en la lucha internacional contra el
narcotráfico, argumentando que monitorear sus actividades puede
ser difícil.
"Cuando llevan la placa de los Estados Unidos existe una
muy clara cadena de mando y reglas muy claras", dijo a Reuters.
"Estos contratistas tienden a ser operadores muy
independientes", agregó.
REUTERS MAG TS RF/